domingo, 5 de julio de 2015

Cronica de dudas discapacitadas

Durante mis visitas a las universidades comprendí lo poco que me quedaba de escuela secundaria Y lo rápido que se avecinaba el comienzo a la vida adulta, la vida universitaria. Como todos empece a dudar de mi futuro, de que carrera seguir, trabajos para hacer. Si bien yo ya lo tenía decidido desde ya años atrás, quería estar segura de mi decisión y tener planes de respaldo.
Veia a todos mis amigos ir a capital a entrevistas en las facultades, a test vocacionales, etc. Y me daban ganas de empezar a hacer lo que me gusta.
Cuando me pongo a pensar en mi futuro la carrera ya no es el problema,    Ahora es a que universidad voy a ir. Si pública o privada. Surgieron opiniones de muchas personas, todas con distintos pensamientos, que las universidades privadas son malas, que compras el título, que cuando vas a una publica estas solo, tenes que trabajar y dedicarte un montón para poder graduarte. Que cuando vas a buscar trabajo pesa mas que fuiste a una publica que a una privada. Todas estas cuestiones comenzaron a rebotar en mi cabeza. No sabía que hacer. La verdad es que quiero ir a la privada pero después de eso estaba dudosa. Al fin y al cabo pensándolo bien creo que voy a hacer lo que quiero y no dejar influenciarme por los pensamientos de otras personas. Después de todo, cada uno vive su experiencia y son todas muy distintas. A veces buenas y a veces malas pero con tratar no se pierde nada.
El 23 de octubre cuando estaba yendo a la universidad a anotarme para comenzar el año que viene, vi que del costado derecho de mi auto se acercaba otro vehículo que no pude distinguir bien que marca o transporte era, pero si que venía muy rápido.
Me desperté el 27 de octubre, había estado en coma 4 días. No sentía mis piernas, y tenía cables y agujas por todos lados. No entendía nada. En el momento que emití una palabra mi mama y mi hermano que estaban sentados en un sillón a dos metros de mi, se avalancharon a mi cama y me abrazaron. Me explicaron que había sufrido un choque que casi me mata. Y que tuvieron que realizar una operación importante en mi cerebro y en mi columna.
Cuando les pregunte porque no sentía mis piernas estallaron en llanto. Y después de idas y vueltas me miraron a la cara y me admitieron que había quedado discapacitada.
Ya hace 8 años que ocurrió esto y me cambio mi vida. Ayudó a darme cuenta el verdadero sentido de la vida, que no tengo que preocuparme a que universidad ir, ni tampoco es el fin del mundo si no se que carrera seguir. Todo puede cambiar de un día al otro y nadie esta preparado.
Hoy en día me dedico a ayudar a las personas que sufrieron accidentes a rehabilitarse y poder continuar con sus vidas, actividades, y trabajos normalmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario